"A", teatro Haagen Dazs-Calderón, Madrid, 19 de diciembre 2008

Hay varias vías por las que uno se puede sentir atraído como espectador a este musical (obviando las típicas de "me engaño un amigo", etc.); una es haber presenciado y disfrutado a tope el musical "Hoy no me puedo levantar" y querer repescar parte de esa emoción; otra es ser un fan acérrimo de Nacho Cano y no perderse nada de lo que hace. Para quienes nos incluimos más en el primer grupo, sin duda es sencillo caer en un rotundo error: esperar que "A", el nuevo musical de Nacho Cano, siga en todo o en parte la estela de aquel espectáculo grandioso donde no podías dejar de cantar, mover el pie, reírte, llorar... o varios a la vez. Esta vez la propuesta del músico fue gestada durante una época bastante mala para él, por temas de salud, y no se puede negar que Nacho deja un trocito bastante sustancial de sí mismo en todo lo que compone. Concebido para un auditorio y una puesta en escena mucho más grandiosas que las que finalmente han podido ser, por temas económicos, "A" es mucho más intimista, calmado, profundo e inquietante, pensado para no dejar indiferente a nadie.
La tarjeta de presentación vino con una versión en concierto en los teatros del Canal, evento que no estuvo exento de polémica por politiqueos e historias; Cano no elude el tema cuando le preguntan, pero no puede ocultar su indignación. Extraña que un artista tan íntegro se vea perseguido por la polémica en cada movimiento artístico (o no) que adopta, y es bien prolífico. Para los que no tuvimos ocasión de acudir, nuestra tarjeta de presentación ha sido el disco, que recoge versiones de estudio de todos los temas, inéditos excepto El patio y Vivimos siempre juntos. El disco muestra un Nacho más "él mismo" que nunca, con instrumentales combinados con coros vocales, y canciones en general de corte melódico, intimista y hasta amargo. En conjunto un disco algo "rarito", pero que crea unos paisajes sonoros que podrían estar entre lo mejor que Nacho ha realizado hasta la fecha en solitario. No paraba de preguntarme cómo se plasmaría todo eso en escena.
Yo asistí a la primera función con asistencia del público general. Es mejor no revelar más que lo que ha trascendido del argumento a los medios: un niño gitano viene al mundo con ciertas peculiaridades, ya que no habla, no come pescado y se expresa mediante sonidos cantados sin palabras. Una extraña variante del autismo. El primer acto quizá se rige bastante por los estándares del guión de "Hoy no...", con numerosas bromas, bailes y una trama sencilla que enganchan al espectador y le resultan agradecidos. Según va finalizando, las primeras pinceladas de drama indican un cambio de tono.
A la vuelta del descanso, cuando el segundo acto comienza, uno tiene la impresión de haberse metido a otra obra distinta, al desplegarse la estenografía correspondiente al ámbito marino con el que guarda relación el argumento. Esta parte permite dar más juego al cuerpo de baile. Y he aquí que poco a poco nos sometemos a un bombardeo a discreción de información, cantada, hablada e incluso subtitulada. Sí, hay que leer. No sólo se han subtitulado las canciones con letra por si alguien no entiende a los artistas, sino también algunas de coros sin letra. El mensaje es hasta pretencioso, da mucho que pensar, y más de uno deberá asimilarlo largamente. Nacho ya declaró que la trama principal era la vida, que nos sentiríamos identificados en parte. A ratos, por razones personales, yo hubiera deseado que llevara menos razón. La amargura impregna gran parte del segundo acto, pero también hay una lectura optimista, y un final con canción pegadiza; así todos contentos.
Queda una sensación agradable, pero también la de que podrían haberse lucido mucho más con las coreografías. El carácter coral del reparto hace que la estupenda voz de algunos de los artistas no pueda destacar más que lo necesario. Pero Javier Godino (coprotagonista de "Hoy no...") está espléndido en su papel del niño cantor, con una voz espectacular. Ángel Padilla, entrañable como aquel "Anselmo" de "Hoy no...". Cristina Llorente también firma una actuación espléndida pero que sabe a poquito por lo que decíamos. Aun están empezando, por lo que es de confiar que irán puliendo los defectillos, sobre todo técnicos, y se irán compenetrando mucho más, pero el resultado por ahora es magnífico.
Insisto en que nadie busque un "Hoy No Me Puedo Levantar II"; todos los días no sale un grupo como Mecano, ni todos los días se gesta el musical más visto de la historia en España. Sería injusto pedir eso de Nacho Cano. Pero si se busca un musical intimista, diferente, para degustar despacito y con buena letra, que plantea preguntas y algunas respuestas, que te meta en un bosque de lo más embrozado y te ayude a salir de una manera visual y vocalmente impactante, no os perdáis "A".
Web oficial del musical "A"

MADONNA en concierto, "Sticky And Sweet Tour", Atenas, 27 de septiembre 2008


"Cuando las luces se apaguen, y no quede nadie, yo puedo seguir, seguir y seguir"

Asi de tajantemente se expresa Madonna en su último single, "Give It 2 Me" (Madonna / Pharrell Williams). Aunque yo creo que su album Hard Candy lo define mejor esta otra frase de su tema She's Not Me:
"I KNOW I CAN DO IT BETTER"

Por eso, quizá para suplir las carencias artisticas y musicales de su disco, tiene razón de ser la gira Sticky And Sweet con la que Madonna ha recorrido Europa y ahora está recorriendo America. Como viene siendo habitual en sus conciertos, no son espectaculos de rock al uso, sino espectaculos de luces, música y baile que flirtean abiertamente con los musicales de teatro. En los ultimos tiempos, además, los efectos visuales asistidos por ordenador han tomado protagonismo, y nos introducen al espectaculo como si de un videojuego se tratara. Madonna toma el escenario bailando con impetu para interpretar Candy Shop, tras lo cual va desgranando su repertorio, formado por ocho de sus nuevas canciones, más un buen puñado de temas antiguos y no tan antiguos. A destacar una version rockera a base de guitarrazos contundentes de Borderline, o una version de Into The Groove que la artista interpreta mientras ella y sus bailarines saltan con habilidad a la comba. El espectaculo se divide en cuatro partes entre las cuales ella se cambia de ropa y se exhiben videos de remezclas de temas suyos en las pantallas, a modo de interludios. En uno de ellos Madonna nos exhorta a hacer algo por nuestro medio ambiente ipso facto, empleando frases sueltas de su tema The Beat Goes On; frases como "you don't have the luxury of time", o "don't sit there like some silly fool".
Tambien hay sus momentos para el relax, con temas lentos como la estupenda Even The Devil Wouldn't Recognize You, y momentos cómicos como en el que Madonna la emprende con numerosos maniquíes vestidos como ella en distintas épocas, como la novia de Like A Virgin o la marilyniana de Material Girl. Y guiños al folk, con la inlcusión de unos músicos rumanos que modifican levemente el arreglo de La isla bonita para la anterior gira; con ellos Madonna interpreta la mediocre Spanish Lesson, la evocadora y autobiográfica Miles Away o la impecable y enternecedora balada You Must Love Me. Hay mas tiempo para el guitarreo en la nueva versión de Hung Up, que omite el sample de ABBA, curiosamente.
Tambien hay un curioso dueto con la voz y la imagen enlatada de Justin Timberlake en Four Minutes, mientras la cantante se cuelga de una pantalla que se desliza de un lado a otro. Four Minutes se ha empleado como base instrumental para una nueva remezcla de Vogue, en esta ocasión.
Pero la palma se la siguen llevando, sin duda, esos momentos de baile frenético de ella encabezando su legión de bailarines. De eso tenemos buena cuenta en números como Music, The Beat Goes On, o Like a Prayer, que suena remezclada con una canción de baile de las que nos suenan de toda la vida, sin que sepamos cual es ;)
Hay una curiosa sección donde, acompañada unicamente por un sonido de percusión pregrabado, Madonna interpreta peticiones del público. En esta ocasión, para los griegos interpretó Express Yourself. Otra muy solicitada está siendo Dress You Up, en otros paises.
El final es igualmente apoteósico, bailongo y frenético, con el tema Give It 2 Me, donde Madonna deja bien clara la frase con la que abrimos esta crónica. Divorciada o no, los hay que pensamos que Madonna tiene aun mucho que decir en música. Aunque yo personalmente prefiero que no vuelva a tontear con los mismos estilos de este disco; algo en una línea de rock o folk o acústico, que tanto parecen atraerle en sus repertorios, creo que estaría muy bien...
También podréis consultar otras crónicas de mi pasado "madonniano" en mi blog.

HOMBRES G EN CONCIERTO Parque de Liana, Móstoles, 12 de septiembre 2008









Ese día, unos cuantos fans confesos, más algunos inconfesos, y otros no-fans de Hombres G, hicimos acto de presencia en Móstoles para verles amenizar las fiestas de la localidad, con una razonable mezcla entre sus más recientes creaciones y las antiguas, esas que nos sabemos de memoria la mayoría de la gente de mi edad. Qué remedio, yo siempre he sido más de Mecano, pero ¿quien no recuerda y tararea en los garitos "Visite Nuestro Bar"?






He aqui fotos del escenario.






Bruce Springsteen


 No me cuento entre los más forofos de Bruce Springsteen. No paso largas horas escuchando su copiosa discografía. Tampoco el concierto de anoche tenía mucho que ver con los de pop-rock que acostumbro a ver, donde los artistas calculan el repertorio al dedillo y son muy poco dados a la improvisación, y alérgicos a los cambios de repertorio. 

Hace poco leí que hay dos tipos de personas: los que les gusta Bruce Springsteen, y los que no lo han visto en directo. Tengo la suerte de poder añadir otro dicho: si vas a ver a Bruce, vuelves. Asi lo hice yo, 5 años despues de ver el Rising Tour en Toronto. En mi experiencia como espectador, el publico canadiense es mucho más frío que el español. A Bruce le da igual si hay 20.000, que 60.000 personas. Podría estar tocando en un garito con 100 personas que no le hicieran ni caso, ni le aplaudieran, y estoy seguro que seguiría dando todo lo que tiene en escena, que no es poco. 
Los entendidos en el boss saben que no hay dos conciertos idénticos en repertorio. Pero lo bonito es dejarse llevar y sorprender por si de repente te da la sorpresa más inesperada. 
Tras un timido comienzo con "Night", un tema poco conocido, nos alivió escuchar "Radio Nowhere", ya que la tónica general de la gira no ha sido presentar su mas reciente album, "Magic". A continuación repescó el primero de varios temas de su penúltimo album: "Lonesome Day". La fiesta estaba servida. 
Tras varias joyas de discos antiguos, vino una curiosa costumbre que no recuerdo de otras giras: recogió de entre el público cartulinas con peticiones de los oyentes. Para entonces, Bruce ya estaba entregadisimo, bajando una y otra vez a tocar y dejarse tocar por el público de las primeras filas, y flirteando con las cámaras que le sacaban en las pantallas gigantes. Aqui la E-Street Band demostró hacer de la improvisación un arte. Vino mi sorpresa: "Brilliant disguise". Yo mismo podría haber hecho esa petición, y no me la esperaba. Seguida de la increible "The River". Me sigue sonando estupenda. Del doble album a la que daba titulo, tambien pudimos bailar con "Out In The Street". Y volver a sentarnos deleitandonos con "Because The Night", que popularizó su coautora Patti Smith. Tambien nos sorprendió explicando, en un correcto castellano, que "en Estados Unidos sufrimos recortes de derehcos civiles y debemos luchar". Nosotros españolitos, acostumbrados a recortes... de todo tipo, aplaudimos "Living In The Future". Era una gozada verle bailar a él, colgarse del micrófono y girar alrededor; yo daria lo que fuese por llegar la mitad de bien a los 59 años que tiene. Si es preciso, llenaré mi despensa de los zumos, sopas y frutos secos que al parecer componen su estricta dieta. 
Cuando ya no contaba con "Tunnel Of Love", llego este nuevo subidón. Impresionante la batería que abre este tema. Y por si alguno iba de bajon, "The Rising" lo impidió. "Badlands" cerró el bloque que precede a los bises. Para estos artistas que tienen la suerte envidiable de disfrutar con su trabajo, y vivir de lo que aman, no hizo falta que nos desgañitaramos pidiendo otra. Y la primera de otras tantas fue ese temazo largo, a caballo entre el rock sinfónico, el rock sin más, y el folk, que es "Jungleland", inesperado para mi. Con lo que le perdoné que omitiera mi favorita del último disco, que ha venido abriendo los bises de muchos conciertos. La hubiera preferido seguramente a "Seven Nights To Rock". Pero un nuevo climax llegó con "Born To Run", y un público que seguia los redobles de batería con una curiosa pose: alzando las manos y agitándolas en lugar de batir palmas -como la seña que emplean los sordomudos para aplaudir, si no recuerdo mal-. 
El fin de fiesta no pudo ser más bailon, y un Bruce en plenitud de aptitudes vocales que no se cansaba de bailar cerró con "Dancing In The Dark", "American Land", y "Twist And Shout", en una curiosa versión que enlazaba a ratos con "La Bamba". 
Total, tres horitas para gozar de un grupo que veo difícil que se retire mañana o pasado. Eso sí, confío en que la gira del 2025, si pasa por España, no lo haga por el Bernabeu. La penosa organización, con entradas duplicadas y otras de precio maximo y visibilidad cero, o incluso inutilizadas por una escalera de seguridad situada justo encima, nos pudo aguar la fiesta, y el sonido se tomó un tiempo en ser aceptable. Crisis no sé si habrá, pero la chapuza nacional forma parte de nuestro patrimonio, eso seguro. 

Musical Hoy no me puedo levantar


En días como hoy, donde mi amiga acidez hace acto de presencia y sólo confío en el bicarbonato y similares, todo se pone a favor de lo que tengo que escribir. 

Para mi, "Hoy no me puedo levantar" es especial. Porque mi grupo favorito es Mecano, y todo lo relativo a ellos es especial. Resultaba todo un reto escenificar las canciones que han puesto música a muchisimos buenos ratos de mi vida, y otros tantos no tan buenos. Pero lo consiguieron con brillantez, hace ahora más de 4 años. 

El musical consta de dos actos. La carrera de Mecano, en cierto modo, tambien podría considerarse dividida en dos fases, la primera con unas canciones de tecno pop desenfadado y sin pretensiones ni grandes letras, y la segunda repleta de himnos grandiosos, arreglos musicales de lo más complejos y letras profundas. 

En el musical, inconscientemente, han tendido a incluir la mayoría de canciones de la primera etapa en el primer acto, y las más profundas y elaboradas en el segundo. De hecho, en la primera parte todo es guay, fiesta y alegría, con momentos de "locas" como "Maquillaje", "Me colé en una fiesta", "Hawaii Bombay" o "No hay marcha en Nueva York", con sorprendentes puestas en escena y coreografías que hechizan al público. Un público al que no le cuesta entregarse desde los primeros compases donde chicas en ropa interior bailan y cantan al ritmo de "Hoy no me puedo levantar". 
Uno no puede por menos que elogiar la labor de estos actores. La mayoría, por su joven edad, es imposible que hayan vivido el fenómeno Mecano en todo su esplendor, y sin embargo realizan unas dignisimas interpretaciones de todos los temas. Además las letras parecen cobrar su autentico significado cuando las interpretan chicos, que es para lo que están pensadas aunque sea Ana Torroja quien las popularizó. Conocemos a dos jovenes entusiasmados por mudarse a Madrid y formar su grupo de rock en "Quiero vivir en la ciudad", y seguimos sus aventuras a lo largo de la obra. 

La cosa se pone algo más que seria en el segundo acto. Tras unos comienzos alentadores en los que ganan un concurso para nuevos talentos con "No controles", uno de los pocos temas que no es de Mecano en el repertorio, llegan los probleas acarreados por los flirteos con la droga de uno de los protagonistas, y los flirteos con su manager y con la cara fastuosa de la fama del otro protagonista. En el segundo acto vemos, por ejemplo, una sobercogedora versión grunge de "Perdido en mi habitación", mientras uno de los personajes inicia un viaje sin retorno. Tambien vemos una genial versión de "Barco a Venus" donde la amistad trata, sin éxito, de abrirse paso a través de la decadencia. Las alucinaciones están ilustradas con "Aire" o una mezcla de "Laika" y "Eungenio Salvador Dali" que no deja de ser curiosa, ya que combina dos canciones tan distintas como sus dos autores, Nacho y Jose María Cano
La mayor parte de vivencias de la obra tienen lugar en un bar, "El 33", donde sus personajes celebran con entusiasmo su aniversario en una emocionante versión de "El 7 de septiembre". Canciones como "El fallo positivo" (en una versión de lo más pinkfloydiana) o "Me cuesta tanto olvidarte" ponen música a los momentos más dramáticos de la obra. Nadie puede resistirse a soltar una lagrimita. Pero no tardan en quitarle hierro a todo lo que va mal, y el optimismo y desenfado retoman el escenario para los últimos números. 

De las personas que me han acompañado a verlo en cinco ocasiones, mi madre se hubiera quedado encantada una hora más a seguir disfrutando, y eso en un musical tan largo es cuando menos curioso. Los demás amigos lo han disfrutado y han cantado y se han emocionado con las canciones lo mismito que un servidor. No importa qué actores te toquen. En el caso del otro día, Juan Carlos Benito como Mario y Marcos Rodríguez como Colate lo hicieron fenomenalmente. Personalmente estoy más acostumbrado a los antiguos intérpretes del manager y del batería de grupo que forman, pero los nuevos hacen unos papeles digníimos y entrañables.  

LA UNIÓN en concierto, zero08 Tour, discoteca JOY ESLAVA (Madrid)


Era una noche muy especial. Nunca he sido lo que se dice un gran fan de La Unión. Sí lo era de Mecano, cuyo integrante Nacho Cano, junto a Rafael Abitbol, produjo sus tres primeros discos: Mil siluetas, El maldito viento y 4x4.

Pero cuando se vuelve a una discoteca en la que te has "colado" con miedo de que no te dejaran entrar a los 16 o 17 años, una tarde de sábado tras otra durante una larga temporada, viendo actuar bailarines con bases pregrabadas como el Vogue de Madonna (otra de mis "M" favoritas), como era mi caso, y se vuelve para ver por primera vez un directo de un grupo mítico de pop español, por mucho que nunca los hayas seguido con la fidelidad de otros, no puede por menos que ser una noche muy especial.

Como especial era la formación: el trío, Rafa Sanchez (voz), Luis Bolín (un "bajo" de 1,98 m) y Mario Martínez (guitarra) se hizo acompañar por un teclista llamado Fermin Villaescusa, que ya hizo teclados en su disco La Unión de 1999, y por una batería y percusionista, Emma Brodie. Me sigue llamando mucho la atención una chica en la batería de un grupo, sobre todo si es tan buena como lo era esta.

Rafa tomó el escenario en plan mesiánico y bastante a lo Bono de U2 en ZOOTVtour, con cazadora, gafas de sol grandes y vaqueros. Abrieron con Hermana Tierra 2008, una nueva versión del primer single de su album Psychofunkster au lait de 1993. Están en el rollo ecológico, como muchos ahora, pero no son oportunistas... asi lo prueba que la cancion tenga 15 años.

Siguieron con Falso amor, su versión del Tainted Love, original del dúo tecnopop británico Soft Cell.

Hasta bien entrado el concierto, Rafa no se quitó la cazadora ni las gafas, para dejar ver una camiseta negra, unos brazos muy trabajados en el gimnasio, y muchas patitas de gallo. Pero ha resistido bien el paso de todo este tiempo. En cualquier caso, sus fans no tuvieron nada que objetar, al contrario.

Las arrugas no le han quitado su estilo tan particular de hablar entre canción y canción. Bueno, no exactamente entre canción y canción, porque todos los temas estaban enlazados unos con otros. Su "speech" más famoso quedó registrado en su album Tren de largo recorrido, de 1992, incluyendo una verdad como un templo: "da igual... si te deja tu novia... te jodes". No lo repitió esta vez, a pesar de incluir su versión del clásico de los Doobie Brothers ("Long Train Running"). En su lugar, incluyó otras frases muy logradas, como "imagínate que te despiertas un día, te miras al espejo y eres negro!!!!", mientras entonaba Africa.

Fluye (1997) es otro disco "maldito", como su segundo album, pero eso no les impidió incluir Humo en el repertorio. "Es lo que ves a veces más fuerte que la imaginación". Así dice la letra. "Y si no, mirad el telediario", o algo así, añadió Rafa.

No me gustaba Negrita en su versión de estudio. No porque pertenezca a un disco poco apreciado por el gran publico como es Hiperespacio (1996). Es que los falsetes no hacen justicia a la calidad de la voz de este chico. La prefiero en la versión que hacen ahora.

Dedicó la canción Ella es un volcán a la actual ministra de Defensa, Carme Chacón, ignoramos si impulsado por la reciente noticia de que ha abierto expediente a un militar por abusos sexuales. Aunque también lo dijo de su percusionista Emma cuando dejó que sus timbales para el tema Maracaibo tomaran la voz cantante.

Tenía que haber bises. No podían faltar dos clásicos de su primer album, ni una inédita de su Colección Audiovisual 2004 (la del vigésimo aniversario). Esta era Sigo aqui. Más clara no podía ser la letra: "Sigo aqui, aún no me he movido. Sigo aqui, con todos mis amigos". Y amenazan con seguir ahi. De hecho, dijo Rafa, "para los que están hartos de recopilatorios, intentaremos sacar disco nuevo para el 25º aniversario". Yo me enganché a ellos con dicha "Colección Audiovisual 2004", y espero que no lo haya dicho por decir.

El segundo bis fue Sildavia, un paraíso que no se encuentra en los mapas, sino en sus albumes primero y último (por ahora).

No había luna llena, sino cuarto menguante, sobre Madrid. Sí la hubo sobre Paris en el título de la canción que cerró el concierto, Lobo hombre en Paris. La canción con la que llevan cerrando conciertos casi desde que la editaron en su primer maxi y album, Mil siluetas (1984), hace ahora 24 años. Gracias a una remezcla editada en su album Love Sessions (2007), sigue sonando como nueva.

Y la noche empezaba ahora. Eran las 23.15, y nos ibamos de Joy un poquito más felices de lo que habíamos entrado. Eso seguro.

El Diario de Ana Frank


 En 2006, cuando tuve la ocasión de visitar la casa de Ana Frank en Amsterdam, no pude por menos de identificarme con el sentimiento de claustrofobia y deseo de libertad que impregnaba la corta vida de Ana Frank. Anoche, con este musical inédito de creación española, pude evocar los mismos sentimientos a través de su música y su fuerza interpretativa.

Quien esté acostumbrado a musicales a lo grande, con números aparatosos de baile, coreografías muy elaboradas y argumentos ligeros de comedia, como puede ser el caso de "Mamma mia" u "Hoy no me puedo levantar", encontrará aqui la antitesis de todo eso. Se trata de una temática seria y está repleto de canciones lentas que, a ratos, pueden llegar a resultar soporíferas.

Sí que hay, no obstante, lugar para un espectacular decorado giratorio que resuelve a la perfección los dos escenarios en que transcurrió la vida de esta célebre vícitma del holocausto nazi: su casa y el refugio en el que ella y su familia se escondieron poco antes de ser delatados y capturados por los alemanes.

Resulta curiosa la introducción de Kitty, la amiga imaginaria en la que Ana personifica su diario, como personaje real de carne y hueso que de cuando en cuando expresa sus sentimientos y alienta a Ana.

En cuanto a los números musicales, destacaría en particular dos, los que abren y cierran el segundo acto: el primero es de corte ajetreado, divertido y cómico, "Odio los domingos", y en ella Ana expresa su agobio por el día de la semana que toda su familia y demás residentes del escondite aprovechan para poder moverse y hacer ruido mientras organizan cada uno sus asuntos. Quien no se haya sentido asi los lunes, que levante la mano... y eso que nosotros sí somos libres. El último, tras el corte abrupto con el que finaliza el "Diario de Ana Frank" y esta obra, en "La captura", se titula "Supervivientes", y en él supervivientes de la época del holocausto nazi relatan sus vivencias y sentimientos, dejando claro cosas tan escalofriantes como que "nos arrebataron todo excepto la vida" por boca del padre de Ana Frank. Para luego cerrar con un himno grandioso que puede por méritos propios pasar a la historia de los musicales como una estupenda balada.

Los aficionados a los musicales podrán distinguir dos caras familiares: Marta Valverde, de "Mamma Mia" y "Cabaret" en sus montajes madrileños, y Alberto Vázquez, en el papel del sr. Frank, de "Mamma Mia". Y descubrir una voz y talento prodigiosos, la de Isabella Castillo como protagonista.

Resta limar los defectillos y los pequeños olvidos propios de todo estreno, anoche los actores no podían contener la emoción en los últimos números, y es que no sólo el resultado, sino el trasfondo de la obra, es poderoso e impactante hasta ese punto.

Quiero dedicar esta crónica a mi amigo Ruben, que no me creía capaz de realizar una que no incluyese las palabras "aprovechar" y "reseña". Ahi tienes una, chaval ;)